Prepare las láminas de lasaña según las instrucciones del empaque. Si requieren cocción previa, cocínelas en agua caliente con sal; si son precocidas, las puede agregar directamente a la lasaña.
Cocine el pollo en una olla con agua. Agregue laurel, orégano seco y sal. Cocine de 25 a 30 minutos, o hasta que esté completamente cocido.
Una vez cocido, separe el pollo con dos tenedores, o una batidora de mano si lo quiere más fino. La recomendación es que lo haga mientras el pollo aún está caliente, para que sea más fácil de separar. Una vez separado, deje de lado.
Sofría la cebolla y el chile dulce en una sartén con un poquito de aceite durante unos 2 minutos, revolviendo para que no se quemen.
Añada el apio y la zanahoria. Cocine por aproximadamente 5 minutos, solo hasta que la zanahoria empiece a suavizarse. Una vez cocido todo, deje de lado.
Derrita la mantequilla en una olla a fuego medio. Agregue la harina y revuelva por unos 2 minutos, hasta formar una mezcla uniforme.
Agregue la leche poco a poco, mezclando constantemente con un batidor de globo. Revuelva bien después de cada adición hasta obtener una salsa blanca suave y cremosa.
Apague el fuego y agregue el pollo desmechado, los vegetales cocinados, el ajo fresco, la pimienta blanca y la sal. Mezcle hasta incorporar bien.
Engrase el molde con un poco de mantequilla. Coloque una capa de pasta, una capa de relleno de pollo en salsa blanca y una capa de queso. Repita hasta terminar los ingredientes.
Cubra con queso, tape con papel aluminio y hornee a 350°F por 20 a 25 minutos. Retire el aluminio y dore unos minutos en broil, vigilando para que no se queme.