Limpie las pechugas de pollo y retire pellejos, cartílagos o exceso de grasa, si lo desea. Corte las pechugas del tamaño y grosor de preferencia. Si están muy gruesas, puede abrirlas un poco para que queden más parejas.
Coloque el pollo en un tazón y agregue el aceite, ajo fresco finamente picado, pimienta negra, orégano seco y sal. Mezcle muy bien hasta que el pollo quede completamente cubierto con los condimentos.
Cubra el tazón y lleve el pollo a refrigeración por 30 minutos. Si tiene prisa, puede cocinarlo inmediatamente.
Caliente un sartén a temperatura media-alta. Si su cocina va del 1 al 10, use aproximadamente entre 6 y 7.
Agregue un poquito de aceite al sartén, si es necesario, y coloque las pechugas de pollo. Cocine el pollo por 3 a 5 minutos por el primer lado, sin moverlo demasiado, hasta que esté doradito.
Gire las pechugas y agregue la mermelada de frutas con habanero sobre el pollo. Cocine por otros 3 a 5 minutos, mientras la mermelada se afloja con el calor y se convierte en una salsa brillante.
Si la mermelada está muy líquida, retire el pollo y cocine la salsa unos minutos más hasta que tenga el espesor deseado.
Sirva el pollo con arroz, brócoli o los acompañamientos de preferencia, y agregue por encima un poquito más de la salsa de mermelada.