No es casualidad que la avena trasnochada se haya convertido en una de las recetas de desayuno más populares de los últimos años. Prácticamente se prepara sola: solo mezcla los ingredientes, la deja reposando durante la noche y al día siguiente ya tiene un desayuno fresco, cremoso y listo para disfrutar.

Y digo que casi se prepara sola porque ni siquiera hay que cocinarla. La avena se consume cruda (pero remojada), así que únicamente necesita sacar unos minutos para mezclar todos los ingredientes y llevarla a la refrigeradora. Mientras reposa durante la noche, absorbe todo el líquido y, al día siguiente, se convierte en un desayuno (o una merienda) delicioso, muy nutritivo y de esos que de verdad sacan de apuros.
¿Se imagina levantarse y saber que el desayuno ya está listo? Esa es una de las cosas que más me gusta de esta receta. En vez de salir corriendo, pasar a comprar comida rápida, hacer fila y esperar, solo abre la refrigeradora y disfruta de un desayuno preparado por usted, con ingredientes frescos, delicioso y de esos que de verdad dejan satisfecha.
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¿Es seguro comer avena sin cocinar?
Esta receta utiliza avena cruda, pero no se consume seca. La avena permanece varias horas en remojo mientras absorbe el líquido, se hidrata y adquiere la textura cremosa característica de la avena trasnochada. Esta forma de prepararla es muy común y es la base de este tipo de recetas.
No soy nutricionista, por lo que no doy consejos nutricionales. Si tiene alguna condición médica, restricción alimentaria o dudas sobre si este tipo de preparación es adecuada para usted, lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud.

Una base fácil para prepararla a su manera
La receta que le comparto hoy combina fresas, chía y almendras, pero puede tomarla como una base y adaptarla a su gusto. Con solo cambiar la fruta o algunos ingredientes, tendrá diferentes versiones para disfrutar durante la semana.
🌾 Avena
Para esta receta me gusta usar avena integral porque conserva mejor su textura después del reposo y deja una avena más firme al día siguiente. Además, al ser un grano menos procesado, conserva más fibra que la avena instantánea. Si usted prefiere usar avena instantánea, también puede hacerlo; simplemente tenga en cuenta que, al ser más delgada, absorbe el líquido más rápido y pierde parte de su textura. El resultado es una consistencia más parecida a una papilla, en lugar de conservar las hojuelas más definidas.
🌱 Chía
La chía ayuda a espesar la mezcla y le da una textura cremosa después de reposar en la refrigeradora. Además, es una forma muy fácil de agregar fibra y hacer que el desayuno sea más completo.
🌰 Almendras
Las almendras le dan un poquito de textura y un sabor muy rico a la avena. Puede usarlas en láminas, picadas o en trocitos. Si no tiene almendras, puede sustituirlas por nueces, semillas de girasol, semillas de calabaza o simplemente omitirlas.
🍓 Fresas
Las fresas son la base de la mezcla cremosa de esta versión. Aportan color, sabor fresco y un dulcito natural muy rico. Puede usar fresas frescas o congeladas, solo asegúrese de que estén limpias antes de licuarlas.
🍬 Azúcar
En esta receta yo utilicé azúcar blanca, se usa para balancear la acidez natural de las fresas. Puede ajustar la cantidad a su gusto o sustituirla por miel, sirope de maple, edulcorante o el endulzante que prefiera.
🧂 Sal y extracto de vainilla
Una pizquita de sal ayuda a realzar todos los sabores. No es para que la avena sepa salada, sino para que el dulcito de las fresas y la vainilla se perciban mejor. Por su parte, el extracto de vainilla aporta un aroma muy agradable y ese sabor suave y casero que hace que esta avena quede todavía más deliciosa.
🥛 Leche (o bebida) vegetal
Mi recomendación es usar una bebida o leche vegetal, como la de avena, almendra, arroz o coco. Durante el reposo, la acidez natural de las fresas puede hacer que las proteínas de la leche de vaca se separen y la mezcla adquiera una apariencia de leche cortada. Aunque es un proceso completamente normal e inofensivo, cambia la textura de la avena. Con las bebidas vegetales esto no sucede, por eso son mi primera opción para esta receta.
💡Tips para que la avena trasnochada le quede rica y cremosa
- Déjela reposar al menos 8 horas en refrigeración. Ese tiempo ayuda a que la avena y la chía absorban bien la mezcla líquida y la preparación quede cremosa.
- Si al día siguiente la siente muy espesa, agregue un chorrito más de leche vegetal y revuelva antes de servir. Así puede ajustar la textura a su gusto.
- Ajuste el azúcar según qué tan dulces estén las fresas. Si están bien maduras, puede usar menos; si están más ácidas, puede agregar un poquito más.
- Agregue el banano y las fresas frescas hasta el momento de servir, para que mantengan mejor color, textura y sabor.
- Puede preparar varias porciones en frascos individuales con tapa y dejarlas listas para la semana. Es una forma muy práctica de tener desayuno preparado sin pensar demasiado en la mañana.
- Si quiere que esta avena quede todavía más cremosa y llenadora, puede agregar unas cucharadas de yogur griego antes de refrigerarla o al momento de servir. También puede añadir proteína en polvo sin sabor o de vainilla, mantequilla de maní, mantequilla de almendra o más semillas, especialmente si la va a comer después de hacer ejercicio o quiere un desayuno más sustancioso.
Paso a paso para preparar avena trasnochada
Preparar esta avena trasnochada es muy sencillo. Cuando ya haya hecho esta versión, va a ver lo fácil que se vuelve cambiar frutas, toppings o sabores para crear nuevas combinaciones según lo que tenga en casa.

Paso 1: Prepare la base de avena.
En una taza, frasco o recipiente con tapa, agregue la avena integral, la chía y las almendras. Revuelva bien estos ingredientes y deje la mezcla aparte mientras prepara la base de fresas.

Paso 2: Prepare las fresas
Lave las fresas, quíteles las hojas y alístelas para licuarlas.

Paso 3: Licúe la mezcla de fresas.
En el vaso de la licuadora, agregue las fresas, el azúcar, la pizca de sal, el extracto de vainilla y la leche vegetal. Licúe.

Paso 4: Incorpore la mezcla de fresas.
Vierta la mezcla licuada sobre la avena, las almendras y la chía. Si lo desea, este es un buen momento para probar la mezcla y ajustar el dulzor o agregar un poco más de fresa, según sus gustos.

Paso 5: Revuelva y refrigere.
Revuelva muy bien, tape el recipiente y llévelo a la refrigeradora por al menos 8 horas, o preferiblemente durante toda la noche.

Paso 6: Sirva, decore y disfrute
Al día siguiente, si la desea un poco más ligera, agregue un chorrito de bebida vegetal y mezcle. Sirva con fresas frescas, banano y los toppings que más le gusten.
💡Dudas comunes antes de preparar esta avena trasnochada
Sí, puede cambiar un poco. Entre más días pase en la refrigeradora, más líquido van a absorber la avena y la chía, entonces la mezcla puede ponerse más espesa. No significa que esté mala; simplemente puede necesitar un poquito extra de leche vegetal antes de servir. También le recomiendo agregar la fruta fresca, como banano o fresas en trozos, hasta el momento de comerla para que conserve mejor textura, color y sabor.
Puede usar esta misma base y cambiar los sabores según lo que tenga en casa. Queda muy rica con banano y mantequilla de maní, mango y coco, manzana con canela, cacao con banano, mora o arándanos, piña, nueces, semillas o incluso un poquito de yogur si quiere una textura más cremosa. La idea es que esta receta le sirva como una base fácil para preparar diferentes versiones.
Lo más probable es que solo necesite un poco más de tiempo de reposo. Si después de varias horas todavía la siente muy líquida, agregue una cucharadita de semillas de chía o de linaza molida, revuelva bien y déjela reposar unos 30 minutos más. Tanto la chía como la linaza seguirán absorbiendo líquido y ayudarán a espesar la mezcla.
Sí. Aunque la avena trasnochada tradicionalmente se sirve fría, también puede disfrutarla tibia si así lo prefiere. Solo caliéntela suavemente en el microondas o en una olla o cacerola pequeña a fuego bajo. Si durante el reposo absorbió mucho líquido, agregue un chorrito de bebida vegetal o leche antes de calentarla y revuelva bien hasta obtener la consistencia que más le guste.
🌞 Un desayuno fácil para cuidarse sin complicarse
Esta avena trasnochada es una de esas recetas que demuestran que comer algo rico y más balanceado no tiene que ser complicado. Se prepara con anticipación, se adapta a lo que usted tenga en casa y le permite empezar el día con algo fresco, cremoso y llenador.
A mí me gusta porque es una receta que se acomoda a muchas etapas de la vida: días ocupados, mañanas con poco tiempo, semanas en las que uno necesita organizarse mejor o momentos en los que simplemente quiere tener algo listo en la refrigeradora. Puede hacer esta versión con fresas, chía y almendras, o usarla como base para crear muchas combinaciones nuevas.
Y si anda buscando más ideas fáciles para el desayuno, también puede encontrar en el blog una receta clásica de waffles, perfecta para variar un poquito durante la semana o para preparar un desayuno especial sin complicarse demasiado. Y si un día amanece con ganas de complicarse un poquito más (pero para bien 😄), también le recomiendo probar mi quiche de brócoli con tocineta y queso.
Déjeme saber en los comentarios cuál combinación le gustaría probar: con banano y mantequilla de maní, con mango y coco, con cacao, con manzana y canela, o con la fruta que tenga en casa.
¡Besitos!
Mara

Avena trasnochada
Mi Vida Jugosa
Utensilios
- Recipientes con tapa
- Licuadora
- Tazas y cucharas de medida
- Tabla de picar y cuchillo
Ingredientes
- 2 tazas avena
- 4 cucharaditas semillas de chía
- ⅓ taza almendras
- 6-7 fresas
- ⅛ cucharadita sal
- 1 cucharadita vainilla
- ¼ taza azúcar
- ½ cucharadita canela
- 2 tazas leche
Procedimiento
- En una taza, frasco o recipiente con tapa, agregue la avena integral, la chía y las almendras. Revuelva bien y deje aparte.
- Lave las fresas, quíteles las hojas y alístelas para licuarlas. En el vaso de la licuadora, agregue las fresas, el azúcar, la pizca de sal, el extracto de vainilla y la leche vegetal. Licúe hasta obtener una mezcla suave y cremosa.
- Vierta la mezcla de fresas sobre la avena con chía y almendras. Revuelva muy bien para que todos los ingredientes queden bien integrados.
- Tape el recipiente y lleve a la refrigeradora por al menos 8 horas, preferiblemente durante toda la noche.
- Al día siguiente, revise la textura. Si está muy espesa, agregue un chorrito más de leche vegetal y mezcle. Sirva con fresas frescas, banano o los toppings que más le gusten.
Notas
- Puede usar avena integral o instantánea. La integral queda más firme y la instantánea queda más suave después del reposo.
- Recomiendo usar leche vegetal con las fresas para mantener una textura más ligera y estable.
- Si usa leche de vaca, la acidez de las fresas puede hacer que la mezcla se corte o cambie un poco su textura.
- Si la avena queda muy espesa después del reposo, agregue un chorrito más de leche vegetal y revuelva antes de servir.
- Si prepara varias porciones para la semana, agregue la fruta fresca hasta el momento de comerla.
- Ajuste el azúcar según qué tan dulces o ácidas estén las fresas.





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